Crónica del Celuloide: Harry Potter y la venganza de los bullys…

Porque (para mí) Harry Potter es una saga demasiado… suave…

Quiero empezar esto con doble énfasis en PARA MI. Si, se que hay millones de fans de hueso colorado allá afuera que aman más allá de toda razón y motivo esta serie y los “entiendo”. Yo pienso lo mismo de Star Wars. Si, incluso del Episodio I y II… así que con este preámbulo doy inicio a esta crónica donde simplemente expongo, lo que durante casi 8 años, no fue para mí más que una saga “peor-es-nada”.  Advierto, hay spoilers por todos lados, asi que si no han visto alguna de las películas o leído los libros, no se quejen de que no les avise. Y si algún fan quiere profundizar en esto y callar alguna de mis quejas, espero sus comentarios al final!

Hasta donde yo recuerdo esto solo era un cuento para niños...

Creo que puedo empezar por el punto clave de todo esto, Harry Potter empezó siendo un libro (que debo admitir leí el primero) y aunque tenía potencial sufrió la terrible suerte de todos los libros adaptados del “recorte editorial” para quedar en formato más “peliculizable” … leí el libro, vi la película, salí decepcionado, aburrido y sin impresión alguna de la misma, que salvo el impecable soundtrack de John Williams, hacía MUY poco para mi, más aún tomando en cuenta que el mismo año (2001) hacía su debut la (mucho superior) versión fílmica de “Lord of The Rings” así como otras joyas cinematográficas como “Amelie”, “Spirited Away” e incluso “Shrek”… si, fue un gran año para películas… El joven Potter se quedaba bastante atrás de la competencia…

Algunos héroes necesitan un poco de música para entrar en papel...

Recuerdo haber sido parte de toda la locura que implicaba ver esa primer cinta de maguitos y estar ahí en la sala con fans, cosplayers y geeks de todo tipo en la función de media noche esperando algo maravilloso. Al terminar la película recuerdo que predominaba el sentimiento de “donde quedo el resto del libro?” y por otro lado me conflictuaba la estructura de la historia que no hacía más que recordarme un capítulo de Scooby-Doo donde durante dos horas, algunos niños averiguaban quien era el monstruo disfrazado que hacía travesuras “malévolas” por toda la escuela. Ah claro, eso sin hacer a un lado que jamás me trague el hecho de que unos moquillos de 7 años, pudieran lograr semejante aventura y salir sonriendo sin necesitar terapia el resto de sus vidas.

El infante Potter descubriendo su "Varita"

Había algo que me llamaba la atención y esto era que por ahí se hablaba de un tal “ya-sabes-quien” que prometía ser el mismísimo Belcebú encarnado y “algo” había pasado que “podría ser” que “regresaría”. Si, eran muy claros con la narrativa de “chance pasará algo en algún momento con algo que no sabemos que es… bueno, es algo muy malo que a veces aparece en la nuca de alguien… aunque un bebé indefenso le haya ganado”.

Hasta eso se veía malo... pero estaba en una nuca...

Mi ánimo por Harry y sus amigos maguitos había desaparecido por completo y al año me disponía a ver la secuela (ya sin haber leído el libro para evitar dobles decepciones) y el resultado… era el mismo. John Williams y su soundtrack me dejaban maravillado junto con algunos efectos especiales, el resto… no. Una vez más resolvíamos misterios misteriosos en la escuela primaria de maguitos y comenzaba un tema que hasta el final de la película odie: El maldito cinismo de Dumbledore, quien sin-querer-queriendo, siempre sabía todo lo que había pasado, estaba pasando e iba a pasar, y tenia desde el primer minuto de la película todo resuelto, al nivel que se lo confiaba al niño caguengue de (ahora) 8 años quien JAMÁS supo que pasó (constante que se mantiene hasta la última entrega) y resolvía todo por pura suerte. Vamos, derrotaba un Basilisko gigante sin-querer-queriendo al encajarle la espada mágica al defenderse con un gesto total de terror. Si, una vez más los maguitos salvaban el día, hablaban de quien no se podía hablar y solo faltaba un final donde Dumbledore les decía la moraleja del año y todos reían mientras había un fade a negros.

El hombre que siempre lo supo todo...

Y llegó el tercer año, y todo apuntaba a que odiaría la película, incluyendo la partida de John Williams (aceptando que ya se había aburrido y prefería hacer el soundtrack de Memorias de una Geisha), el cambio drástico de director, siendo en este caso el Mexicano Cuarón y la (ahora evidente) apariencia física de pubertos que no les ayudaba en nada a los maguitos de la escuela primaria mágica. Sin decir mucho más, el tono había cambiado, la temática era un poco más pensada (aunque seguía siendo un Scooby-Misterio) e incluso viajaban en el tiempo y hacían cosas más osadas (Aunque Dumbledore ya lo sabía todo y el malo maloso ya era un tema más recurrente). Lo único que recuerdo es que salí maravillado de la sala, pensando que el joven Potter, tenía un futuro por delante y si las cosas seguían así, todo sería maravillosamente interesante.

Cuarón poniendo un poco de orden en el mundo mágico de Hogwarts

El siguiente año, quede asombrado de lo mala, aburrida, predecible y generalmente mediocre que era la cuarta entrega de los maguitos, donde incluso por primera vez teníamos una escena trágica donde un “personaje importante” moría en plena copa de “no-se-que-cosa-mágica” y yo solo me preguntaba cada 5 minutos que diablos estaba pasando. Y debo hacer un paréntesis aquí. Siempre he sido geek, memorizando personajes de toda la saga de Star Wars, que hacían, de donde venían, que relaciones tenían, porque eran importantes. Esto se ha repetido constantemente a través de los años con decenas de sagas con cientos de personajes y situaciones y nunca había tenido un problema, hasta que llego Harry Potter a mi vida. Oficialmente fue en esta entrega donde perdí todo hilo, entendimiento, interés o capacidad de saber a que se referían cada 5 minutos cuando se referían a “algo” o “alguien” que había hecho “quien-sabe-que” antes. Cabe destacar que yo soy de los que vi todas las películas y solo lo hice en las salas de cine cuando fueron estrenadas hasta que la próxima saliera. En la 4ª entrega no tenía idea de que estaba pasando y la parte visual era de lo peor que había visto en un buen rato, el drama forzado con calzador y el “villano” dejaba de ser una nebulosa y finalmente tomaba forma y a mi gusto, dejaba mucho que desear… estoy seguro ni la misma escritora sabía como integrarlo a la historia aun.

Cuando tu héroe trágico se vuelve vampiro gay... algo no está funcionando...

Si en este momento tuviera que recurrir a mi memoria sobre la 5ª película de Harry Potter podría decir que ni si quiera recuerdo cual es, que sub-sub-sub título tenía ni cual era el Scooby-misterio a resolver, solo se que Voldemort, el villano, ahora resultaba ser el que había planeado todo el mal de todo lo que había sucedido en las últimas películas y era tan malo que todos temían su (inexplicable) regreso más que el mismo fin del mundo… o en realidad todos negaban su “regreso” y al final del día todo era poco claro… el punto aquí es que (a mi gusto) haber esperado hasta esta película para finalmente mostrar al malévolo villano haciendo algo, fue como aceptar que en las películas anteriores habíamos estado perdiendo el tiempo deliberadamente… además fue la primera que se tomaba (demasiado) en serio el asunto de “ya somos una película oscura”… tal vez lo más rescatable (si, tuve que recurrir al Harry-Wiki para recordar de que trataba) era la pelea final entre Dumbledore y Voldemort… misma que dejaba clarísimo (una vez más) lo inútil que era Harry al llegar al momento de los “madrazos”. Todo prometía que tendríamos una batalla épica… hasta que sacaron sus varitas. Puedo culpar a la cultura, puedo culpar a los mitos, pero eso de pelear con varitas de madera, nunca me pareció ni remotamente emocionante, ni poderoso, ni viril, ni heroico. Y creo que esto explica porque ningún mito de la humanidad, había puesto a héroes y villanos a pelear con varitas de madera hasta la fecha.

Esta película era tan oscura, que hasta los adultos peleaban... con varitas.

Y sin perder más tiempo llegó la 6ª entrega que a diferencia de las anteriores ya nos mostraba una “trama más madura” y personajes “mas oscuros” y aquí viene mi queja más grande de esta saga, ¿Qué diablos tienen que hacer “personajes oscuros” y tramas “maduras” en una serie que empezó como cuento para niños? – mi percepción de todo esto es que la (ahora millonaria) J.K. Rowling veía sus obras en cine, mientras escribía los capítulos finales y había quedado irreversiblemente contagiada del propio monstruo que había creado y este se la comía viva. Mi teoría es que su forma de “auto-adaptarse” a lo mismo que ya tenía vida propia y tenía más expectativas que la segunda venida de Cristo, fue crear una historia desgarradora y tan madura que nadie podría tacharle su obra de “infantil” intentando de algún modo macabro emular el infinitamente climático y (eternamente) duradero final del Señor de los Anillos o la oscura última entrega de Star Wars. Como que de pronto lo “oscuro” estaba de moda y Rowling no se iba a quedar atrás. Ni siquiera con una trama de Scooby-misterios de maguitos cuyo hechizo más malévolo se llama Avada Kedabra (por si no lo notaron, una abreviación del milenario truco de mago de feria: Abra Cadabra). Creo que fue tan clara la ruda transición de malo-genérico a malo-malísimo como los cambios físicos que el departamento de arte tuvo que adaptar al personaje de Voldemort conforme Rowling escribía los libros. Si no me creen, vean la imagen del primer Voldemort (version: Nuca) y vean la del último… que diablos paso?

Alguien me puede explicar como acabo con cara de pescado y ojos azules?

Otra de mis grandes quejas en esta película es que perdemos todo el tiempo viendo a Bellatrix (la mano derecha de Voldemort… o algo así) pelear y matar a diestra y siniestra, dejando a un lado una vez más al místico villano… y al menos mis expectativas de la película. Eso sí, nos compensan esa frustración con visiones de la infancia de Tom Riddle (el antiguo nombre de Voldemort)… ¿Qué no deberían de habernos mostrado eso como desde la segunda película? … y al final, en un movimiento (que después se revelaría estaba fríamente calculado) “inesperado” Dumbledore era asesinado por el mismo Snape, que desde la primer entrega, caminara la delgada línea entre ser bueno, malo o emo.

Dumbledore planeó hasta el último segundo de su vida... y la de los demás!

Llegó la última entrega, que por puros fines mercadológicos fuera dividida en 2 partes para sacarle el último jugo posible y era tan oscura que… no tenia sentido. El malo era RE-malo, los héroes eran un monton de chamacos que corrían por sus vidas, morían personajes buenos a diestra y siniestra, mientras Harry y compañía corrían tras 7 piezas que destruirían al mal maldito. No se ustedes, pero de pronto en este punto yo ya me sentía en un videojuego donde había que conseguir las 7 partes del cuerpo de drácula para… un momento…

Los objetos que Voldemort llevaría a una isla desierta... si, la lista incluye a Harry, una serpiente y una diadema......

De pronto me parece que Rowling había creado tanto misticismo alrededor de su villano que se topó con un muro de concreto que se llama “nadie puede contra él” ah y “resuelve todo en el último libro”… como diablos le ganabas a un ser que nadie podía ganarle? – Fácil, consiguiendo las 7 partes mágicas y destruyéndolas! – hay un problema con esto – el “héroe” nunca dejo de correr del villano, buscando el camino B para derrotarlo, teniendo como resultado una historia que parecía capítulo de Tom y Jerry donde los buenos corrían para un lado y el malo los perseguía por el otro. Ah claro, mientras resolvían Scooby-misterios y donde (aún desde la tumba) Dumbledore ya tenía todo resuelto. Ah y matan al duende ese Dobby que tenía 5 películas sin aparecer y de pronto todos lo amaban.

7 Películas después y seguían sin saber que pasaba...

Y así me encontraba viendo una mezcla de las escenas finales del Señor de los Anillos con básicamente cualquier otra película épica de los últimos 10 años, donde troles gigantes salían de la nada, magos malos peleaban contra magos buenos y hordas de unos chocaban contra hordas de otros. Algo así como cuando la secundaria oficial se enfrentaba con la secundaria privada. Pero con efectos especiales y varitas mágicas. Seamos realistas, si esa batalla hubiera sucedido, todo hubiera terminado en segundos. Y no le hubiera ido muy bien a los “buenos”. Era algo asi como si un ejército de la Mara-Salvatrucha se enfrentara contra pubertos del Cumbres. No creo tener que decir más.

... en verdad creen esos niños que pueden contra eso?

Y así después de 7 capítulos o años, en el final épico de la saga, Harry seguía siendo básicamente un torpe que resolvía las cosas porque todo mundo lo empujaba, sin tener idea de porque era quien era y con un psicópata detrás de él. Y ahí yacen mis 2 más grandes problemas con esta saga. El héroe es un bueno para nada que nunca logra nada trascendente por si mismo y el villano no es más que un bully con cara de pescado (y ojos azules) que no tiene motivación alguna más que vengarse de un bebé que le partiera el trasero (sin querer) años antes. Soy el único que no siente mucha emoción al leer eso? Nadie intentó darle un abrazo a Voldemort?

Lo único que quería, era amor...

Casi llegando al final de la película, me percaté de algo que me dejó boquiabierto: el verdadero héroe de toda la saga, es el mismísimo Neville Longbottom (quien fuera objeto de bullying toda su infancia en Hogwarts) y que aún así defendiera a Harry y fuera el único con las pelotas suficientes como para enfrentar verbalmente a Voldemort y finalmente fuera el único lo suficientemente hábil como para poder blandir la espada que pusiera fin a Nigiri (la malévola serpiente de Voldemort y la última pieza para destruirlo), acabando con el súper-malévolo señor de la oscuridad de una vez por todas. Harry aún cree que el fue el que derrotó a Voldemort.

Longbottom, el verdadero héroe de toda la saga...

Para hacer las cosas peores y destacar las deficiencias mentales de este “héroe” al final decide destruir el arma más poderosa partiéndola en 2 y si, tirándola a un río. Claro que nadie la encontrará nunca ni le pondrá cinta adhesiva para arreglarla.

Esa es la impresión que Harry Potter dejó en mí después de más de 8 años de entregas cinematográficas. Si me preguntan, la historia creció tanto en las últimas entregas, que se comió a los personajes y de pronto se volvió ridículo creer lo que se proponía como una historia “épica” y “madura” con un montón de pubertos que no tenían idea de que hacer al respecto y un viejo cascarrabias que dentro de si se reía al ver lo ridículo que era todo esto, aunado a un villano que nomás iba por ahí creyendo que era bien malo matando gente sin sentido ni motivación clara.

Uno de los villanos más... blandos de los últimos años...

Entiendo que estas películas hayan “tocado” a toda una generación. Entiendo lo que significan para ellos. Especialmente si vemos que en esos años, nada realmente trascendente sucedió a un nivel cinematográfico… un momento, si sucedió y tiene muchos nombres que van desde Lord of the Rings, Star Wars, Batman, Matrix y Kill Bill entre otros… en fin, se que esto es un fenómeno generacional y definitivamente creo que como obras cinematográficas, tienen muchos elementos rescatables… al final del día para mí, no deja de ser una historia sosa con personajes intrascendentes en un mundo increíblemente rico en posibilidades, que simplemente llegaron del punto A al punto B sin tener idea de como fue el proceso… lo que es un hecho, es que puedo aceptar que es mucho mucho mejor que el “fenómeno generacional actual”, que se llama “Twilight”. Ahí si, la humanidad no tiene esperanza.

¿Qué haces después de 8 años de ser mago... y millonario?

5 respuestas a Crónica del Celuloide: Harry Potter y la venganza de los bullys…

  1. Acabo de regresar del cine de ver la ultima de las peliculas de Harry Potter. Vi todas en el ultimo mes, nada mas para estar en el loop. Unas me gustaron, otras no, hubieron partes que como tu deces, no entendi JAMAS como llegaron de punto A a punto B. Pero si debo confesar, que sin tanto analisis, las disfrute, me parecieron entreneidas y ame algunos efectos especiales. Tambien creo que 7 peliculas? Really? Se me hace too much para cualquier historia cinematografica. Pero tambien debo confesar que soy fan de comedias romanticas de 90 minutos, asi queno se si soy la mejor para crircar una saga de esta magnitud. Rei horas con tu post! Y me espere a ver la ultima pelicula para leerlo con calma. Te mando besos

    • Vicino dice:

      Wow con tu comment!!! haha… fijate que yo tenia toda la intencion de verlas todas antes de ver la ultima… pero… me dio huevita… hahaha… y si, estoy de acuerdo… 7 peliculas es TOO MUCH… especialmente si consideras que no avanzan realmente una historia congruente hasta las ultimas 3 o 4… en fin, que gusto que te aventaste todo ese maraton antes de leer esto!!😀 YOU ROCK!!!

  2. Alex Diaz Lazzeri dice:

    Jajajajaja, yo estoy de acuerdo en gran parte de lo antes escrito. Pero yo lo perdonó, lo único que me cuesta demasiado dejar atrás es esperar 8 años para ver la pelea más grande de todas y que salieran con eso… Casi casi, se tropezó voldemort y se mato el sólo con su varita. 19 años después se puede ver en la cara de Harry que todavía no entiende que paso.

  3. […] tiene una de las peleas mas anti-climáticas que he visto en mi vida, pero para eso, pueden leer ESTA entrada de mi blog. Mis 3 favoritas e inesperadas del […]

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