Crónicas pa mejorar el día: ¿Esclavo o Maestro del Tiempo?

Es curioso (tal vez no tanto) como últimamente me he topado con toda clase de individuos con diversos sueños, metas, ambiciones y limitantes. Posiblemente las he visto en otros, solo reflejando aquello que ya es parte de mí e intento resolver. Lo que es un hecho, es que pareciera de pronto que el común denominador en la mayoría de las frustraciones del mundo se reduce o al iluso “no tengo dinero” o al escurridizo “no tengo tiempo”. Y aunque podría elaborar en la primera escusa, el día de hoy mi enfoque es tratar el segundo punto. Si me preguntan a mí, este es mucho más peligroso y abstracto que el primero y pocas veces nos detenemos a analizar qué hacemos con el llamado “tiempo” en nuestras vidas.

Para hacer esto un poco más dinámico voy a empezar con una afirmación-hipótesis que simplemente dice: “Quién se vuelve maestro del tiempo, se vuelve maestro de su vida”. Así de fácil. Y es posible que se pregunten: “¿Qué diablos tiene que ver esto con ser maestro de mi vida?”
Creo que la respuesta es sencilla y complicada. Y desde ahora les advierto, si siguen leyendo esto, es muy probable que no vuelvan a ver la vida igual y se lleven más de una sorpresa con lo que pasa en sus vidas actualmente.

Habiendo avisado con anticipación procedo con la pregunta del millón (si sabes la respuesta en menos de 5 segundos, vas por MUY buen camino!):

¿Cuántas horas tiene una semana?

En más de dos años he oído toda clase de respuestas a esta pregunta, algunas tan inverosímiles como: “¿Los ocho días de la semana o solo los cinco laborales?” o hasta el rápido y efectivo “Fácil! Tiene 24!” siendo el común denominador un simple: “Mmmmm… no sé, nunca lo había pensado” Si lo sabes, te felicito, si te adelantaste para leer la respuesta, aplaudo tu inquietud y si lo sacaste simplemente multiplicando 24 X 7 admiro tu mente matemática.

Ni el buen Doc esta seguro de cuantas horas tiene una semana...

La semana tiene 168 horas.

Ahora, has dado el primer paso, ya que para controlar algo o al menos intentar usarlo sabiamente, tenemos que saber qué diablos es primero. Lo interesante (y a veces escalofriante) viene a continuación donde te invito a no solo leer esto, sino a hacer un simple ejercicio que puede cambiar tu vida.

¿Qué haces con esas horas?

Empecemos por suponer que todos queremos una vida sana y sí, efectivamente, tenemos que dormir. Aunque tal vez yo no sea el mejor ejemplo de una vida “normal” si les puedo asegurar que tengo un compromiso conmigo mismo de dormir 8 horas diarias. ¿Cuántas horas duermes? – La mayoría de las personas tenemos un sueño ideal con 7 u 8 horas de descanso. ¿Te bastan las horas que duermes? Suponiendo que fueran 8 diarias, tendríamos un gran total de 56 horas semanales. Por ende, nos queda un gran total de 112 horas.

Paso 1 Dormir: 168 – 56 = 112

Si duermes tus 8 horas, puedes evitar esto...

La siguiente pregunta del millón (si, son muchos millones): ¿Cuántas horas trabajas semanalmente? – Sé que esto puede variar, pero lo “común” serían 8 horas diarias en casi cualquier parte del mundo. Claro, sin contar fines de semana y tomando en cuenta que tu trabajo sea justo y te paguen y hagas lo indicado en el contrato. Si trabajas más y no te están pagando acorde, lamento informarte que estás haciendo a alguien más rico a costa de tu vida. Y por lo mismo seré un poco más “realista” y sumaré 2 horas más, una para comer, y la otra… por si acaso, teniendo un gran total de 50 horas semanales dedicadas al trabajo (ouch). Esto nos da un gran total de 62 horas. Como dato cultural, es bueno saber que hemos avanzado desde el Porfiriato y las épocas de esclavitud justificada donde se “trabajaba” un promedio de 12 a 14 horas diarias.

Paso 2 Trabajar: 112 – 50 (ouch) = 62

Asegurate de que no haya "hombres grises" en tu trabajo (quien no sepa de que hablo, lea Momo)

Ok, ya que hemos hecho a un lado las dos cosas más (tristemente) importantes, nos quedan 62 horas para hacer lo que queramos… ¿o no?… Aquí pueden incluirse muchas cosas, como por ejemplo las no-tan-agradables “horas tráfico”. Donde en un escenario promedio nefasto, pondríamos unas 2 diarias, lo cual nos da un maravilloso total de 10 horas semanales sentados dentro de una caja de metal (o fibra de vidrio en el mejor de los casos). En mi caso, cuando vivía una realidad así, decidí convertir esas horas en horas productivas escuchando audio libros y dejando de oír radio-basura. Pero, cada quien es libre de hacer lo que quiera con su “tiempo”. Al final del día, lo importante es que nos quedan 52 horas. Por puros fines didácticos y de improvisación, añadiremos 2 horas más a esta situación (seamos realistas, todos nos seguimos moviendo los fines de semana) por lo que nos queda un fabuloso total de 50 horas.

Paso 3 Moverse: 62 – 12 = 50

Tal vez una máquina del tiempo haría más fácil moverse... en nuestro caso solo queda aprender a usar el tiempo...

En este punto es donde puedes empezar a ver 1 de 3 posibilidades:

1) Tu vida se asemeja mucho a esta estructura y no tienes ningún problema.
2) Se repite el caso anterior y no te está encantando la idea.
3) Vives en una estructura muy distinta a esta y puede o no gustarte.

Te encuentres en el nivel que te encuentres, lo importante es el nivel de consciencia que tengas al respecto. Habiendo hecho dicha consciencia, viene el momento de preguntarte que estás haciendo con esas 50 horas.
Y como bien dicen por ahí, solo trabajar no es vivir, así que siendo realistas y objetivos todos necesitamos divertirnos y simplemente “pasarla bien”. ¿Qué tal si dedicamos unas 20 horas a la semana a dicho hecho? De este modo, nos quedamos con 30 horas libres.

Paso 4 Divertirse: 50 – 20 (Yey!) = 30

Hasta a los mejores les cuesta trabajo a veces...

Si preguntáramos a la mayoría de los hombres y mujeres exitosas del mundo, prácticamente todos coincidirían en que sus éxitos, fortunas y grandes hallazgos, se dieron dentro de las 30 horas “libres” que existían en sus vidas (suponiendo que todos tuvieran este horario) y fue mediante una visión, una meta clara o una idea que se motivaron para darles un uso diferente.

Y aquí es donde entra la segunda parte filosófico-existencial de este artículo, donde simplemente te pregunto: ¿Cuál es tu sueño? Si, ese sueño que siempre has tenido, que siempre has querido realizar, ese sueño que te quita el otro tipo de sueño. Cualquiera que sea tu sueño, hay solo 2 posibilidades: 1) Lo estás viviendo, buscando y realizando todos los días conscientemente ó 2) Está por ahí olvidado para “cuando te vaya mejor” o “tengas tiempo”.

Si este cálculo se asemeja de una forma u otra a tu vida, te digo solo una cosa: Tienes un compromiso contigo mismo. Y si logras usar este “tiempo” que “sobra” casi te garantizo que el “cuando te vaya mejor” se desaparecerá y todo comenzará a darse casi por “arte de magia”.

Paso 5: Ponerse los pantalones en 30 horas

Solo asegúrate de que estén bien apretados...

Si has llegado a este paso y tienes las horas libres o “ausentes” que en teoría hemos obtenido hasta este punto, entonces tienes dos opciones:

1) Ignorar todo hasta este punto
2) Con toda la consciencia del mundo, darte la oportunidad de ponerte los pantalones existenciales y averiguar qué
pasa con esas 30 horas y donde las estás perdiendo, invirtiendo o simplemente olvidando.

Si no te importa realmente el punto y quieres seguir igual, solo ignora todo y sigue tu vida. Pero si has leído hasta este punto y quieres realmente ser un maestro de tu vida, te recomiendo la segunda opción. Y para eso hay un sencillo ejercicio; fácil de realizar, difícil de aceptar y asimilar. Lo que tienes que hacer es lo siguiente: Durante una semana, lleva una bitácora real y completa de todo lo que hagas durante el día. Al terminar la semana, observa que pasó con esas 30 horas. Lo más seguro, es que en base a lo que yo he visto y vivido en persona, tengas incluso, más de 30 horas libres. Siendo este el caso… ha llegado el momento de HACER algo con ellas y solo con consciencia y teniendo una meta clara, lo podrás lograr.

Paso Final: Toma Control de Tu Vida

No necesitas viajar en el tiempo para controlarlo...

Ya para terminar y contrario a la creencia popular, hay algo importante que decir. Es más importante hacer algo un par de horas o una hora al día todos los días conscientemente, que dedicar cientos de horas a algo que no sabemos que es o para que sirve en piloto automático.

10 respuestas a Crónicas pa mejorar el día: ¿Esclavo o Maestro del Tiempo?

  1. Caty dice:

    bien!! lo acabé.. y lo comparto… ya estoy en el ejercicio up… esto se complica jajaja pero gracias por amaestrarme jaja en el arte del tiempo😛

  2. mosconariz dice:

    ¡Yattá!!!

    De hecho ya llegó mi laptop desfastidiada, tonz nomás duerma y despierte conocerán al verdadero Mosco… chale, sigo a la 1:30 am en Umbrella Corp. y lo peor de todo, el jefe está ladrando

  3. sharysce dice:

    ah! desperdicio mi vida!, necesito mas seriedad y enfocarme!😦

  4. Igzell dice:

    Excelente artículo! Desde hace un tiempo había pensado mucho en como administro mi tiempo y la verdad es que, si realmente se reflexiona profundamente y hay motivación para salir adelante, manejar un poco el tiempo de alguna forma se vuelve una costumbre. Un saludo🙂

  5. […] Crónicas pa mejorar el día: ¿Esclavo o Maestro del Tiempo? junio, 2010 9 comentários 4 […]

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